Los pueblos con más encanto de La Araucanía que debes visitar al menos una vez

La Región de La Araucanía, situada en el sur de Chile, es un destino imperdible para quienes aman la naturaleza, las culturas indígenas, los volcanes, los lagos y los pueblos con personalidad propia. Esta región mezcla campos boscosos, aguas cristalinas, costas oceánicas y la herencia del pueblo mapuche, creando un crisol de experiencias que van desde aventuras al aire libre hasta encuentros culturales profundos.

A continuación, te presentamos algunos de los pueblos más encantadores de La Araucanía, con recomendaciones de qué ver y hacer en cada uno.


1. Pucón: aventura y naturaleza en estado puro

Probablemente el pueblo más conocido de la Araucanía y uno de los destinos turísticos más importantes del sur de Chile, Pucón es un lugar que combina belleza natural, aventura y tranquilidad.

Ubicado al pie del imponente Volcán Villarrica, Pucón es base para actividades como trekking, rafting, canopy, escalada y deportes acuáticos en el Lago Villarrica. Si te gusta el contacto directo con la naturaleza, este pueblo tiene mucho que ofrecer: desde rutas de senderismo en los parques nacionales cercanos hasta baños en aguas termales.

Qué no te puedes perder

  • Ascender (o hacer trekking) cerca del Volcán Villarrica.
  • Visitar el Parque Nacional Huerquehue, con sus lagos cristalinos y bosques antiguos.
  • Relajarte en baños termales o practicar deportes como rafting en el río Trancura.

Pucón encarna el espíritu aventurero de la Araucanía sin perder la calidez de una pequeña ciudad rodeada de naturaleza.


2. Villarrica: historia lacustre y encanto costero

Vecino de Pucón pero con su propio carácter, Villarrica es un pueblo con encanto ribereño asentado junto al Lago Villarrica. Aunque hoy en día está bastante desarrollado turísticamente, conserva ese ambiente de pueblo de lago que invita a caminar por sus playas y paseos junto al agua.

Lo más destacado

  • Paseos en lancha por el lago.
  • Atardeceres espectaculares desde la costanera.
  • Gastronomía local con productos del lago y la zona andina.

Villarrica es ideal para visitantes que busquen combinar naturaleza con tranquilidad y panoramas más relajados que los de Pucón.


3. Licán Ray: joya junto al Lago Calafquén

Licán Ray es un pueblo pequeño pero llenísimo de encanto, situado en la ribera norte del Lago Calafquén. Su nombre proviene del mapudungún y significa “pedernal y flor”, evocando la relación íntima del lugar con su entorno natural.

Este pueblo es perfecto para viajeros que buscan un destino lacustre más sosegado, con playas, miradores panorámicos y un ambiente familiar. Además, Licán Ray es una excelente base para explorar otras zonas lacustres de la región.


4. Curarrehue y Catripulli: esencia andina mapuche

Si deseas conocer la Araucanía más profunda, adéntrate en los valles cordilleranos de Curarrehue y Catripulli. Aquí el paisaje se mezcla con una fuerte presencia de la cultura mapuche y una vida rural auténtica.

Curarrehue

  • Pueblo con arquitectura tradicional y una fuerte presencia mapuche.
  • Ideal para el etnoturismo: conocer tradiciones, gastronomía ancestral y artesanía local.

Catripulli

  • Localidad ubicada en el valle del río Trancura, conocida por sus baños termales y actividades de turismo aventura, como trekking y paseos a caballo.

Ambos pueblos representan un viaje hacia la Araucanía más tradicional, lejos de las rutas turísticas más masivas, y permiten una conexión profunda con el paisaje y la cultura originaria.


5. Curacautín: tranquilidad entre volcanes y bosques

Situado más al sur de la región, Curacautín es un pueblo con encanto rústico que muchos viajeros pasan por alto, pero que merece una visita. Su entorno natural —con volcanes como el Llaima y acceso al Parque Nacional Conguillío— lo convierte en un punto estratégico para quienes buscan paisajes espectaculares sin las multitudes.

Atractivos

  • Plaza de armas con artesanía local.
  • Proximidad al Parque Nacional Conguillío.
  • Senderos en medio de bosques milenarios.

Es un destino ideal para quienes aman turismo de naturaleza y aventura tranquila.


6. Malalcahuello: refugio montañés en la cordillera

Muy diferente de los pueblos lacustres, Malalcahuello es una pequeña localidad montañesa ubicada cerca de la Reserva Malalcahuello-Nalcas y el volcán Lonquimay. Este pueblo, con apenas unos cientos de habitantes, es perfecto para los amantes del turismo de naturaleza, trekking y aventura en altura.

Actividades destacadas

  • Senderismo en bosques de araucarias.
  • Excursiones cercanas al volcán Lonquimay.
  • Visitas durante otoño para ver los colores del bosque cordillerano.

Malalcahuello mantiene ese encanto rural profundo que te hace sentir como si hubieras descubierto un lugar fuera del tiempo.


7. Saavedra y la Costa Araucanía: mar, playa y tradiciones lafkenche

La Costa de la Araucanía es un mundo aparte dentro de la región, donde pueblos costeros como Saavedra ofrecen paisajes diferentes: playas, mar, pesca artesanal y un fuerte componente de cultura lafkenche (pueblo mapuche del mar).

Qué ver en Saavedra

  • Playa y paseo costero, ideal para atardeceres tranquilos.
  • Cerros miradores con vistas al océano.
  • Gastronomía basada en productos del mar.

Esta zona combina naturaleza oceánica con la historia y costumbres de las comunidades mapuche-lafkenche que habitan sus riberas.


8. Cholchol, Galvarino y Perquenco: tradiciones rurales vivas

Más cerca de la ciudad de Temuco, pueblos rurales como Cholchol, Galvarino y Perquenco ofrecen una mirada a la vida cotidiana y las tradiciones del campo araucano.

Cholchol

  • Fuerte identidad cultural mapuche con etnoturismo disponible.

Galvarino

  • Pueblo con tradiciones ligadas al río Imperial y la vida rural.

Perquenco

  • Capital comunal con paz y relajación, ideal como punto de descanso en una ruta más extensa.

Estos pueblos reflejan la vida rural de la Araucanía, con costumbres y modos de vida que han perdurado por generaciones.


9. Quilque y pueblos lacustres menores: naturaleza en estado puro

En las rutas que conectan Pucón, Villarrica y Curarrehue, se encuentran pueblos más pequeños como Quelhue (cerca de la ribera del lago Caburgua), que ofrecen paisajes espectaculares y una experiencia más pausada.

En Quelhue, por ejemplo:

  • Puedes recorrer cascadas como el Salto El León, rodeado de bosque nativo.
  • Visitar ferias costumbristas como Kui Kui en temporada.

Estos destinos, aunque menos conocidos, tienen un encanto especial para quienes buscan un turismo rural auténtico.


Conclusión: una región diversa y llena de magia

La Araucanía es una región donde cada pueblo tiene algo que contar. Desde los destinos lacustres y volcánicos de Pucón y Villarrica, hasta los rincones costeros de Saavedra o los valles mapuche de Curarrehue y Catripulli, este territorio chileno ofrece una variedad de experiencias para todo tipo de viajero.

Visitar estos pueblos no sólo significa disfrutar de paisajes espectaculares, sino también sumergirse en la cultura, historia y tradiciones de sus habitantes, muchos de ellos con una profunda conexión con la naturaleza y sus raíces indígenas.

Si planificas un viaje por La Araucanía, te recomendamos armar una ruta que combine naturaleza, cultura y relax, permitiéndote descubrir la riqueza de esta región que encanta a todo aquel que la explora de corazón.